Lacan contra los psicoanalistas


RESUMEN: Transcripción de la tercera sesión del Seminario “¿Es el psicoanálisis una ciencia? Freud y Lacan contra los psicoanalistas”, llevado a cabo en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la UNAM durante el mes de Junio de 2014. En ella se exponen una serie de citas articuladas en función de dar a conocer la postura de Jacques Lacan frente a las perspectivas científicas del psicoanálisis.

Transcripción del Material: Oscar Hernández[1]

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Vamos a comenzar retomando lo que hemos discutido en esta primera mitad del seminario, hasta el día de hoy. Recordemos un poco. En la primera sesión hablamos del concepto empírico de ciencia ¿Recuerdan? Revisamos la noción de ciencia en el sentido empírico, y además propusimos que quizás fue ese modelo científico el que influenció a Freud.

Después tocamos las ciencias del S.XX, sosteniendo que quizás ese fue el modelo que influenció a Lacan. Es decir, un modelo donde la objetividad no era lo más importante, si no ¿Qué era lo más importante?

-La subjetividad del sujeto[2]

No, la intersubjetividad. Es un modelo diametralmente opuesto. No solamente la subjetividad, la intersubjetividad entre el sujeto y el objeto.

Retomamos la idea de ciencia de Platón, y vimos que lo que se establece entre el sujeto y el objeto, es una relación recíproca. Sin la cual, y esto es lo importante de las relaciones de este tipo, ninguno de los dos existe. Y no hay forma de que no sea así, es decir, no es un error científico el hecho de que el sujeto influya al objeto y viceversa. Ésta era una idea particular de la ciencia objetiva: toda la intervención subjetiva dentro del dispositivo, es un error, es un error científico. Está calculado incluso, pero eso no quita que sea un error. Es decir, la idea de Platón, entonces, como la trabajamos aquí, también implica un rechazo a esta supuesta objetividad.

Lo importante de este repaso, es que comprendamos que con esto que trabajamos desechamos la idea de que para Lacan, el psicoanálisis, no fuera una ciencia por el hecho de no ser objetivo. Ese no es problema, por lo menos no para Lacan.

Lo que vamos a hacer hoy, es tratar de entender por qué sostiene que el psicoanálisis no es una ciencia. Por qué Lacan dice que el psicoanálisis no es una ciencia. Pero ya desde el inicio sabemos que no es por una cuestión de falta de objetividad, ¿Queda eso claro? No es esa la razón. Aunque esa es la razón para muchos, no sé si ustedes lo hayan escuchado, por la cual el psicoanálisis no es una ciencia. Es común escuchar que el psicoanálisis no es una ciencia por falta de objetividad, ¿Lo han escuchado alguna vez, de algún profesor en alguna facultad? Muy bien. Ese no es el problema para Lacan. El problema que no permite que el psicoanálisis sea científico, no es el hecho de que no sea objetivo, es otro, y es el que vamos a tratar de trabajar hoy.

¿Cómo vamos a estar trabajando? Eso ya se los dije la vez pasada, si estaban aquí ya estaban advertidos. Porque hubo gente que no vino pero ustedes vinieron, y estaban advertidos que hoy íbamos a trabajar con un montón de citas. Se los dije. Entonces, traje un montón de citas para ustedes, y las vamos a estar trabajando para tratar de rastrear cuál es el problema del psicoanálisis para Lacan. Espero que recuerden, que en la primera sesión, hablamos un poco la cuestión de la teoría contra la práctica. Para el empirista, ¿Qué es más importante?, ¿La práctica o la teoría?

-La práctica

¿Por qué?

-Porque es experiencia.

Porque es experiencia, y en realidad, ¿Qué es la experiencia? La que crea el conocimiento. Todo el conocimiento apriorístico, es decir, todo lo que uno sepa antes de la práctica tiene que ver con la subjetividad, y entonces debe quedar afuera. Esa es la idea que sostiene Freud, una y otra vez: “Estudien todo lo que quieran, pero todo eso, todo ese conocimiento, se elimina del dispositivo”.

Me acuerdo que les había comentado, ya desde aquella vez, que Lacan sostenía que uno de los problemas fundamentales del psicoanálisis es que los psicoanalistas tienen un problema con la teoría; recuerdo que les leí algunas citas. Hoy vamos a enfocarnos, justamente, en las críticas hacia los psicoanalistas, y en las críticas hacia el psicoanálisis en este sentido. Para que quede claro, cuál es el problema que no permite que el psicoanálisis sea una ciencia.

A lo largo de toda la enseñanza de Lacan, si ustedes parten del texto de 1953, Función y campo de la palabra [y del lenguaje en psicoanálisis][3], que es el texto inaugural -por lo menos así lo consideran los historiadores- hasta el último seminario, en el que prácticamente ya no hablaba, toda la enseñanza de Lacan es una serie de críticas. En eso se fundamenta, en críticas: a la psicología, al psicoanálisis, a los psicoanalistas, a la IPA; incluso, podemos pensar, que aunque a veces es un poco velada, y otras veces no tan velada, toda la enseñanza de Lacan es una gran crítica a Freud, aunque él dijera lo contrario. Si ustedes rastrean los textos van a ir viendo cómo lo que hay, en general, es una gran crítica a todos los sistemas freudianos. Esto es muy irónico porque justamente los seguidores de Lacan, son mucho más freudianos que lacanianos. Siguen mucho más la enseñanza de Freud que la de Lacan. Y yo creo que esto puede deberse a la similitud de ciertos modelos, como el de ciencia. El modelo de ciencia que nosotros sostenemos, que vimos la vez pasada que pertenece al S.XIX, es el que nos influencia a todos nosotros, no el modelo de las ciencias del S.XX. Para nosotros es mucho más obvio pensar que lo subjetivo debe quedar afuera del dispositivo, que pensar que lo subjetivo está dentro del dispositivo. Para todos nosotros es mucho más obvio, es más, es hasta intuitivo, porque para todos nosotros es mucho más obvio suponer que el bote de basura está ahí independientemente de que yo cierre los ojos ¿No? Eso piensan todos ustedes. Bueno, por si acaso voy a preguntar: Si ustedes cierran los ojos, ¿Qué pasa con el bote de basura?

-Sigue estando ahí.

Sigue estando ahí, ¿Ven? Eso piensan todos ustedes. Bueno, algunos pensarán distinto, pero en líneas generales, tendemos a pensar a través del sentido común, y nuestro sentido común es aristotélico y medieval. Entonces, hoy vamos a enfocarnos en ese tipo de críticas: las críticas a los psicoanalistas y al psicoanálisis, que pueden encontrarse en Lacan.

En los ámbitos lacanianos se suele sostener que hay una razón para el comienzo de la enseñanza de Lacan. Es decir, ¿Por qué Lacan comenzó a enseñar? Lacan muchas veces lo dice: “Yo me vi forzado a enseñar…”, y en los ámbitos lacanianos se sostiene una razón particular y puntual sobre el comienzo. ¿Alguien sabe por qué empezó Lacan su enseñanza? Generalmente en los ámbitos lacanianos se suele responder que Lacan tuvo que empezar a enseñar porque los psicoanalistas post-freudianos se habían alejado de Freud. Como los psicoanalistas post-freudianos se habían alejado de la enseñanza de Freud, viene Lacan a restituir su camino. ¿Entienden la idea? Es decir, tuvo que empezar a enseñar, porque se estaban yendo por cualquier lado. Entonces lo que viene a hacer Lacan es restituir el camino para los psicoanalistas de la época. Es una respuesta casi generalizada, que la crítica de Lacan es hacia los psicoanalistas post-freudianos, de la IPA. Yo pienso distinto. Es decir, si ustedes hacen una lectura puntual de los textos de Lacan, él nunca dice que los que están desviados son los post-freudianos; Lacan nunca dice que los que no saben nada son los psicoanalistas kleinianos; Lacan nunca dice que los ignorantes de la ciencia son los psicoanalistas de la IPA. Lacan critica una y otra vez a los psicoanalistas… los psicoanalistas. ¿Ustedes saben cuál es la mejor forma de no sentirse aludido por una crítica?

-Generalizar.

No, porque si yo digo: “Todos los estudiantes….”, sé que no todos son estudiantes de aquí, pero si digo: “Todos los estudiantes de Iztacala son unos estúpidos”, ¿Te sentirías ofendida? ¡Claro! Esa no es una buena forma de esquivar una crítica. La mejor forma de esquivar una crítica es suponer que no se la hacen a uno. “Algunos estudiantes de Iztacala son unos estúpidos”, entonces ella piensa: “La de al lado”, ¡Esa es la mejor forma! Yo creo que lo que hacen los psicoanalistas lacanianos es pensar: “Todas esas críticas, todos esos insultos, en realidad, se lo dicen al de alado; al de la IPA, al kleiniano, al postfreudiano… pero a nosotros no”.

-Incluso a los mismo psicoanalistas lacanianos les está diciendo que son tontos y no se dan cuenta.

Claro, exactamente. Ahora, la pregunta es: La crítica establecida por Lacan ¿Es hacia ciertos psicoanalistas? Yo no he encontrado eso en los textos. Lo que yo he encontrado en los textos es que la crítica es hacia “los” psicoanalistas, hacia todos. Hacia el psicoanálisis. No hacia ciertos psicoanalistas que piensan distinto que Lacan. Es una forma muy particular de lectura para no sentirse aludido, pero en general lo que se piensa en los ámbitos lacanianos es que las críticas de Lacan iban dirigidas a los demás psicoanalistas.

Pero Lacan insultaba a la gente que estaba en el público, insultaba a los psicoanalistas que lo seguían a él, y ellos pensaban que se refería a otros. Yo pienso que, en realidad, nos lo dice a todos. Y cuando digo “a todos”, los involucro a ustedes y por supuesto a mí. Porque si no, estaría haciendo exactamente lo mismo. Ahora, vamos a empezar a trabajar formalmente. Para que se den una idea de cuál es la crítica generalizada, o que al menos yo supongo generalizada, hacia los psicoanalistas. Todos los psicoanalistas. No a algunos, hacia los psicoanalistas. Todas estas citas las pueden encontrar en los Escritos I y Escritos II. Al inicio de cada cita les voy a decir de qué texto la tomé, por si a alguien le interesa una cita en particular pueda buscarla. Son una serie de citas muy fuertes, y prepárense, porque los está insultando a ustedes. Empecemos con la primera de Función y campo de la palabra [y del lenguaje en psicoanálisis]:

“Nadie es menos exigente que un psicoanalista sobre lo que puede dar su estatuto a una acción que no está lejos de considerar él mismo como mágica, a falta de saber dónde situarla en una concepción de su campo que no se le ocurre hacer concordar con su práctica”[4]

Va de nuevo: “Nadie es menos exigente que un psicoanalista”, es decir, que el psicoanalista es el menos exigente de todos “sobre lo que puede dar su estatuto, a una acción que no está lejos de considerar, él mismo, como mágica”. El psicoanalista considera su acción como mágica, y nadie es menos exigente en demostrar cuál es el estatuto de su práctica que él mismo. “A falta de saber dónde situarla, en una concepción de su campo, que no se le ocurre hacer concordar con su práctica”. Ustedes entiendan que el introducir más palabras genera que el insulto se entienda menos. La pregunta es: ¿Por qué el psicoanalista considera su acción como mágica?

-Porque no sabe cómo cura.

Exactamente, es decir, porque no es exigente sobre su estatuto. El psicoanalista es el menos exigente de todos sobre el estatuto de su propia práctica. Entonces él supone que es mágica. Es decir, ¿La magia existe? Cuando el mago hace un truco ¿Es magia? Es un truco, pero cuando ustedes lo ven, lo ven como algo mágico. ¿Por qué? ¿Se han puesto a pensar por qué? Porque no saben cómo funciona. Es decir, ustedes conocen el Paso 1, que es cuando la chica se mete en la caja, y luego el Paso 3, que es cuando cortan la caja y la chica queda partida a la mitad, pero lo que no saben es cómo funciona. Lo que no conocen es el paso 2, si ustedes se dieran cuenta que la chica se mete en una caja donde y empuja unas patitas que son falsas, ya no pensarían que la están cortando a la mitad. Esa es la clave de la magia ¿Por qué para el occidental, por ejemplo, la danza de la lluvia de los indígenas, es mágica?

-Porque no saben por qué llueve.

Exactamente, porque lo que ven es primero unos tipos bailando y después la lluvia, pero no entienden cómo, no saben cómo funciona, qué genera que un baile haga que llueva. Esa es la clave de la idea mágica, que no entiendan cómo funciona. Ahora bien, es muy grave lo que estamos diciendo, porque que para el paciente el psicoanálisis sea mágico, será un problema del paciente. Ustedes no tienen por qué explicarle cómo funciona el psicoanálisis: llegará el paciente obsesivo en la primera sesión y les va a decir: “¿Y este método cómo funciona?”. “Y a usted qué le importa cómo funciona”, podrían responderle. Su responsabilidad con el paciente a lo sumo será curarlo, pero no enseñarle. Entonces, si él supone que esto es mágico, no habrá ningún problema, que él piense lo que quiera. Lo grave es que ustedes también lo supongan. Que ustedes le pidan que diga todo lo que venga a su mente, ustedes interpreten y se cure, pero que no sepan cómo es que eso sucede, y que tampoco se preocupen por preguntarse. Porque dice Lacan que no hay nadie menos exigente que un psicoanalista en entender el estatuto de su propia práctica ¿Y por qué? Porque no sabe dónde situarla. Se refiere a dónde situarla, en qué campo situarla ¿En dónde se sitúa la práctica psicoanalítica? ¿En la filosofía?, ¿En la psicología?, ¿En el pensamiento científico?, ¿El psicoanálisis es una terapéutica?, ¿El psicoanálisis es una rama de la filosofía? Saben bien qué no es, pero no saben qué sí es… ¿O alguien aquí sabe en qué campo situar al psicoanálisis? No, no saben.

-En la ciencia.

¡Claro! Pero, en realidad, en líneas generales, los psicoanalistas van a decir que en la ciencia no. ¿Es el psicoanálisis una disciplina científica? “¡No!”, van a decir. ¿Es el psicoanálisis una disciplina artística? Van a decir que sí. “Es un arte”, pero no es un arte como la danza o la pintura ¿Es una terapéutica? ¿Como, por ejemplo, lo es la psicoterapia Gestalt? No. Pero el problema es que no sabemos qué es.

-Acá hay una señora…

¿Quién es?, ¿Qué señora?

-Roudinesco.

¡Ah! Elisabeth Roudinesco, una de las biógrafas de Lacan.

-Va a decir, que tiene dos raíces el psicoanálisis. Por el lado del señor Segismundo, tiene la biología, la mitología y la arqueología. Y del lado de Lacan, lo inscribe, a la historia de la filosofía.

Vamos despacio, para que noten la pequeña trampa. Léeme otra vez cada una de las partes.

-“Freud había rechazado a la filosofía, a la que injustamente comparó con un sistema paranoico, para volverse hacia la biología…”

Biología, ahí detente, ¿El psicoanálisis es una disciplina biológica?

-No.

Bien, Sigamos.

-La mitología

¿El psicoanálisis es una disciplina mitológica? Muchos de ustedes dicen que sí. A Jung, por menos de eso lo corrieron.

-Su fundamento se basa en eso, porque por ejemplo Freud se basa de las posturas mitológicas, por supuesto el Edipo, lo hace con supuestos psicológicos, los problemas con los que llegaban sus pacientes, él no sabía cómo explicarlos, por eso era que los fue relacionando con estas.

Es que en eso estamos de acuerdo. Es más, con Roudinesco estoy de acuerdo, yo creo que el psicoanálisis tiene sus raíces en todas esas disciplinas. Ahora bien, que ese sea su campo es otra cosa. Lo que entendemos bien es de dónde viene el psicoanálisis, lo que no entendemos es donde está. ¿Entienden la diferencia? Viene de aquí, pero no entendemos en qué campo situarlo hoy.

La crítica de Lacan no es tanto que no lo sepamos, sino que no somos exigentes en saberlo. La crítica no es que no sepamos dónde estamos, la crítica es que no nos importe. “Nadie es menos exigente que un psicoanalista”.

Seguimos, de Variantes de la cura-tipo, texto que también van a encontrar en los Escritos I. Dice Lacan:

“La condición del malentendido, de la cual hemos observado que traba al psicoanálisis en la vía de su reconocimiento, se muestra pues redoblada por un desconocimiento interno a su propio movimiento”[5]

El psicoanálisis no es reconocido porque algo lo está trabando, ¿Qué es ese algo?

-El psicoanalista.

Bueno, todavía Lacan no dijo eso. Es el malentendido. “La condición del malentendido, de la cual hemos observado que traba al psicoanálisis en la vía de su reconocimiento, se muestra pues redoblada por un desconocimiento interno a su propio movimiento”, ¿Qué significa interno? Un desconocimiento interno, ¿Interno por parte de quién? De los psicoanalistas.

Los psicoanalistas no sabemos. Entonces, que el psicoanálisis no sea reconocido tiene que ver con muchas cosas, Freud decía que había muchas razones. Pero dice Lacan que, además, todo eso se ve redoblado por el hecho de que nosotros mismos no sabemos nada del movimiento. Hay un malentendido redoblado por los mismos analistas que no han entendido, dice Lacan, no han entendido ni qué están haciendo. Yo lo que digo es que esto lo podemos decir aquí, en confianza, pero ¿Y si esto lo escuchara un filósofo?, ¿Entienden por qué el psicoanálisis le da la espalda a la filosofía, le da la espalda a las ciencias? La pregunta que les estoy haciendo es: ¿Por qué solo se juntan psicoanalistas a hablar de psicoanálisis?

Si todos sabemos lo mismo, y nos juntamos a hablar de eso, no hay ningún problema. Pero si viene alguien externo que estudió otra cosa, y nos pregunta, nos mete en problemas, ¿Entienden por qué nos mete en problemas?

-Porque ni siquiera nosotros podemos definir lo que estamos haciendo.

Exactamente, tenemos un problema gravísimo. Bueno, tenemos varios, pero este, creo sinceramente, es el más grave de todos.

Sigamos con otra cita, otra del texto Variantes de la cura-tipo, esta es terrible:

“Los dilemas en que se enmaraña el practicante proceden de los rebajamientos por los cuales su pensamiento está en falta para con su acción”[6]

¿Qué es lo que quiere decir Lacan? De una forma muy política, Lacan nos está diciendo idiotas. Nuestro pensamiento no está a la altura, no estamos capacitados intelectualmente para la acción que vamos a desempeñar. Es fuerte y, además, ya es personal. “Nuestro pensamiento está en falta con nuestra acción”, dice Lacan. No estamos a la altura intelectual de lo que tenemos que ejecutar, eso es grave.

Sigamos, Subversión del sujeto [y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano], otro texto que van a encontrar en los Escritos II:

“Nos topamos con algunas dificultades para hacer entender en un medio infatuado del más increíble ilogismo”[7]

¿Cuál es el medio? El psicoanálisis, por supuesto. Lo que está diciendo Lacan es que el medio psicoanalítico posee un ilogismo absoluto. ¿Saben lo que es un ilogismo? Que no hay lógica. Entonces como es un medio ilógico, es muy difícil hacerles entender cosas. Porque todo el medio esta infatuado de un ilogismo, es decir, no hay razonamiento lógico dentro del psicoanálisis.

-El sujeto del psicoanálisis es el sujeto de la ciencia, y el sujeto de esta ciencia es heredada de la positivista. Por eso es que está en contra de la filosofía, porque la filosofía es la ciencia que trata de explicar racionalmente las cosas; por eso es que Freud es el tercer hereje, porque dice que ese sujeto de la ciencia, es sujeto del inconsciente.

Exactamente, pero estás dando un salto que creo que puede ser problemático. ¿Se entendió su postura? Hay un quiebre en el pensamiento filosófico porque el sujeto cartesiano que reflexiona sobre sí, queda desplazado por un sujeto dividido, que no es racional; está bien, eso está claro. La pregunta es: ¿La disciplina psicoanalítica es racional? No, y no tiene nada de malo que no lo sea, porque lo que uno le pide al paciente es que diga todo lo que le venga a la mente. Justamente por eso es que se dijo que “el psicoanálisis es el elogio de la tontería”. Es un elogio de la tontería porque lo que se pide al paciente es que diga tonterías; de hecho, hay momentos en los que el paciente dice “Mire, esto puede sonar un poco tonto, pero…”. ¿Por qué es tonto? Porque no tiene ninguna lógica racional, pero eso no es ningún problema, porque la técnica es así, irracional.

La pregunta sería si nuestros postulados teóricos y nuestra preparación también tienen que ser irracionales. Es decir, ¿Yo estoy, acaso, asociando libremente y ustedes me están escuchando con atención flotante? Es evidente que no, ustedes no me están escuchando con una atención flotante, ustedes ahora están pensando –Bueno, al menos eso espero-, están pensando en lo que digo y lo analizan, y se darán cuenta si lo que estoy diciendo es una completa tontería o no. La transmisión del psicoanálisis no es irracional. Por lo menos eso es lo que yo sostengo, hay gente que supone que sí. Hay gente que piensa lo contrario, pero yo creo que la transmisión del psicoanálisis no tiene que ser irracional, porque si la transmisión del psicoanálisis dependiera de la transferencia, ustedes podrían pensar que yo digo cosas con sentido porque les caigo bien. Pero no es eso lo que yo espero, lo que espero es que yo les pueda caer muy mal y, aun así, entiendan lo que estoy diciendo.

Vamos por partes, ¿A qué me refiero con transferencia? A que a ustedes les guste el psicoanálisis porque haya un vínculo transferencial entre nosotros. ¿Cuál puede ser un vínculo transferencial? Que ustedes supongan que yo sé mucho o que soy muy inteligente, y desde ahí supongan que yo, que les caigo bien, les estoy diciendo algo, y eso que les digo, deba estar bien. ¿Puede haber un profesor que les caiga mal y que diga cosas que tienen sentido? ¿Puede haber un profesor que les caiga bien y diga pura idiotez? Lo que estoy tratando de cuestionar es si la transmisión también debe de ser irracional, si ustedes sólo van a entender lo que les estoy diciendo porque el psicoanálisis les gusta. Lo que yo quisiera, a lo que yo apunto, es que acá se siente un conductista y me diga: “Entendí todo, no estoy de acuerdo, pero lo entendí”. Porque si no, el psicoanálisis funciona como una secta, donde solamente entienden los que están de acuerdo.

Yo supongo que la transmisión que estoy haciendo ahora es racional, supongo que ustedes están pensando, y que piensan si les conviene o no les conviene; si les conviene usar esto o les conviene usar el conductismo. Yo por lo menos apunto a que lo piensen. Pero si la transmisión es irracional, tenemos un problema, porque se asemeja a la transmisión de un líder espiritual: El líder espiritual no hace una transmisión racional, ustedes simplemente hacen lo que él dice ¿Por qué? Porque es el líder, porque lo aman, cualquiera que sea la razón.

Espero que esto responda a la pregunta. Dice Lacan: “Nos topamos con algunas dificultades para hacer entender en un medio infatuado del más increíble ilogismo”. Lo que está diciendo es que no hay lógica en los centros de estudios psicoanalíticos. Si no hay lógica, ¿Qué hay?

-Una secta, idolatría.

Idolatría, de eso hay mucho en el psicoanálisis. ¿Qué más?, ¿Alguna vez se preguntaron si tiene pies y cabeza la existencia de un inconsciente?, ¿Sí? ¡Qué bueno! Y qué bueno que después hayan dicho: “Sí, ahora que lo pienso, sí” o “Ahora que lo pienso, no”. Es un supuesto grave decir: “Yo leí en el librito que hay un inconsciente”. ¡Es un problemón! Hay ciertos conceptos psicoanalíticos que se transmiten así, y Lacan sostenía que el grave problema es que eso nunca va a generar una disciplina científica, porque es una disciplina ilógica.

No creo que la historia, ni que la mitología sean menos científicas, eso no, pero sí creo que a nosotros nos falta mucha claridad, y les pregunto a ustedes, ¿Qué ventajas tiene no ser muy claro?

-Que no le van a preguntar.

Exactamente, porque se arma un ambiente donde todos asienten con la cabeza, y entonces uno piensa: “Si yo soy el único tarado que no entendió, mejor no pregunto nada”. Esto genera una imposibilidad de cuestionamientos, y ¿Qué pasa cuando a uno lo cuestionan? Ese es el momento de la verdad: No tiene nada de malo decir no sé, pero, en general, lo que van a escuchar es otra cosa: muchas palabras, palabras difíciles; lo que se va escondiendo es que cuando hay una pregunta bien clara y bien concreta, no la puedo responder.

Probablemente ese mismo psicoanalista en un ámbito psicoanalítico se siente como un pez en el agua. Nuestro problema es cuando nos sacan de ahí, cuando no hacen dialogar con los demás, eso es lo que al psicoanalista no le gusta.

Una cita más, de un texto que se llama Posición del inconsciente, dice Lacan:

“El espíritu científico, que falta absolutamente en los lugares de reclutamiento de los psicoanalistas”[8]

Bien clarito, ésta no hace falta ni explicarla ¿Por qué el psicoanálisis no puede ser una ciencia? Porque el pensamiento científico falta en los lugares de reclutamiento. En los lugares de reclutamiento de los psicoanalistas hay mitología, hay arte, hay muchas cosas, pero lo que no hay es pensamiento científico. Probablemente tenga que ver con Freud, porque aunque el pensamiento de Freud es muy científico, él insiste una y otra vez que la clínica no debe serlo, y eso se entendió después como “nada del psicoanálisis debe serlo”. Les voy a poner un ejemplo bien particular. Cuando estaba haciendo la promoción de este seminario, compartí la imagen promocional y una persona que no es de aquí, es de Argentina, respondió algo muy curioso. ¿Se acuerdan cuál es el título de este seminario?

-“¿Es el psicoanálisis una ciencia?”

Entonces la respuesta de esta persona fue: “No, y no le importa serlo.” Esa es la respuesta generalizada. No únicamente “No es una ciencia”, sino que no le interesa serlo. Quizás esa es la crítica de Lacan, porque no es que los psicoanalistas sean… Miren, vamos por partes. Comparen a un psicoanalista con un arquitecto, con una persona que trabaja en sistemas, en general, ¿Ustedes dirían que el psicoanalista es más culto, o menos culto?

-Más culto.

Como bien dice Alfredo Eidelsztein, al psicoanalista siempre lo ves con un libro, siempre con una revista en la mano, siempre está leyendo algo ¿No es cierto? Es un tipo culto en general, no es que seamos unos ignorantes. Entonces nuestro problema debe ser uno muy puntual, porque de literatura sabemos un montón, de mitología sabemos un montón, de arte sabemos un montón, ¿Quién creen ustedes que sabe más de arte, un psicoanalista o alguien que estudió comunicación? No es que los psicoanalistas sean, en general, gente ignorante, no es ese el problema que tenemos. Pero si no somos ignorantes en tantas cosas ¿Por qué en cuanto a la ciencia sí? ¡Esa es la pregunta que tendríamos que responder! ¿Saben por qué? “Porque el psicoanálisis no es una ciencia y no nos interesa serlo”, responden los psicoanalistas. Pero eso genera un problema grave, porque no es únicamente que no lo seamos, es que nuestra práctica quizás podría apuntar hacia allá, pero no nos interesa.

Eso no parece ser un problema para el psicoanálisis. Los problemas del psicoanálisis son el Edipo, el por qué querer matar a papá y cogerse a mamá, esos son los problemas del psicoanálisis; pero no si nuestra disciplina es o no científica. Entonces se lo elimina como problemático y ni siquiera vale la pena cuestionárselo. Nosotros no queremos hacerlo, esa es la cuestión. No es un bloqueo disciplinario, no es que nuestra disciplina sea tan loca que nunca va a poder ser científica. Bueno, quizás sí, no lo sé. Pero no hemos llegado al punto de poder concluir eso, porque ni siquiera nos interesa intentarlo, porque en nuestros centro de reclutamiento no hay pensamiento científico, es decir, los psicoanalista no piensan científicamente. ¿Qué es pensar científicamente? Esa es una pregunta importante.

-En la cita se dice que no se habla de ciencia, pero a qué ciencia se refiere ¿A la positivista?

A ninguna, a ninguna. No sé si ustedes han estado en esos lugares. Yo estuve en uno de esos lugares durante muchos años, y nunca, nadie, ni siquiera me insinuó que podía cuestionarme si el psicoanálisis es o no una ciencia. Es una duda que queda excluida, no es un problema. Si lo quieren trabajar estrictamente, por ejemplo, podrían pensarlo desde Kuhn[9]: para nuestro paradigma esto no es un problema. Entonces queda afuera, no hay forma de resolverlo teóricamente, porque es una pregunta que no nos interesa.

-El problema también de lo que es científico es que el método que vas a usar siempre, siempre, te va a dar el mismo resultado.

¿Y nosotros no trabajamos así?

-Pero ese el problema que se tiene. Se piensa que es mágico porque no se sabe el procedimiento, y no da el mismo resultado.

Entonces ahí está la clave, no es que sea o no científico, ni siquiera sabemos cómo funciona. Hay que hacernos ciertas preguntas antes para preguntarnos eso después. Primero entender cómo funciona y después preguntarnos si el método es replicable. Lo que Freud dice es: “Encuéntrense con una persona, pídanle que diga todo lo que pase por su mente, ustedes escuchen con atención parejamente flotante y aflorará lo inconsciente” ¿Eso no es una regla? Eso es una regla. Nosotros suponemos que el inconsciente es universal, nosotros no pensamos que quizás este paciente no tiene inconsciente. Suponemos por regla, lo suponemos –lo aclaro porque sé de muchos psicoanalistas que sostienen que no tienen supuestos-, nosotros suponemos por regla que la persona tiene inconsciente, que la persona tiene Edipo.

Pero Freud dice lo contrario. Freud dice: “Olviden todas sus premisas, ustedes tienen que encontrarse con el paciente como si no supieran nada” La pregunta es si eso es posible, yo pienso que no. Por eso les digo que si toman el modelo de Freud, y toman el modelo de Lacan, en general, los lacanianos son más freudianos que lacanianos; porque tienden a pensar que uno no tiene que tener preconceptos, en vez de pensar que no hay forma de que ustedes no afecten al otro. Es imposible pensar eso, al menos desde esta posición científica. Por supuesto que en el S. XIX se pensaba distinto.

En todo esto que les leí, ¿Lacan dice que los psicoanalistas no son buenos curando? No. ¿Que no son buenos terapeutas? No. ¿Que no ejecutan bien la técnica?, ¿Que su labor clínica es infructuosa?, ¿Que el psicoanálisis no le sirve para nada a la gente? Claro que no, porque ese no es nuestro problema. Cualquiera que tenga un consultorio, o ustedes mismos tras su experiencia como pacientes, saben que el psicoanálisis sirve, que ayuda, y que después de ir uno se siente mejor. Porque ese no es nuestro problema. Para Lacan el problema es de otra índole, es de índole teórica, es de índole conceptual. Dice Lacan que es justo ahí donde fallamos, ese es nuestro punto débil. Y, de hecho, no es casualidad que los psicoanalistas siempre saquen de la manga la carta de la clínica. Si lo quieren probar acorralen a un psicoanalista, cuando lo tengan contra la pared, va a sacar la carta de la clínica ¿Qué es sacar la carta de la clínica?

-Te dicen: “¿Has entrado a análisis?”, No. “Entonces no sabes lo que es”.

Te matan, porque usan el truco: “Ah… pero no vas a análisis. Ah… en 5 años hablamos”. Ese es el viejo truco de refugiarse en la técnica, de refugiarse en la práctica, porque de lo que carecemos es de teoría. Nuestra práctica funciona muy bien, se los juro, realmente funciona bien, el problema es que no tenemos cómo sustentarla. Entonces, hacia allá va la segunda parte de mi exposición.

-Entonces encuentro una contradicción con Lacan, porque dice “Nuestra práctica, nuestro método sí funciona, sí hay cura”; pero al mismo tiempo nos dice que los psicoanalistas no se preocupan por su método, no tienen espíritu científico, ¿No es una contradicción?

No necesariamente. Imagínense que en la vida les empieza a salir todo mal, entonces dicen: “Necesito una limpia”, y van con un chamán a que les haga una limpia. Si ustedes le preguntan al chamán cómo hace su limpia, quizás el chamán no pueda explicarlo racionalmente. Quizás les dice: “Yo hago así, y los dioses se encargan del resto”. Pero el hecho de que el chamán no sepa cómo funciona su limpia, ¿Significa que no te va a curar? ¿No hay gente que dice “Dios actúa de maneras que no podemos comprender”? ¿Eso hace que tu relación con Dios no te tranquilice? Si eso es posible, es decir, que el sacerdote diga que Dios actúa de maneras que no podemos comprender, que el chamán pueda curar con su limpia sin saber cómo funciona, ¿Es posible que el psicoanalista pueda curar sin saber lo que está haciendo? ¡Claro! Lacan tiene una frase: “A veces hay cura, incluso, a pesar del psicoanalista”. Porque no cometen ningún error sobre lo que tienen y lo que no tienen que hacer, eso se los leí la primera sesión[10].

Vamos a poner un ejemplo, desde la idea general -no se pongan quisquillosos- ¿Uno tiene que besar al paciente en la boca? No. Desde la idea general, ¿Uno tiene que tener relaciones sexuales con el paciente? No. Me preocupó que en la segunda respondieran menos. ¿Uno tiene que golpear al paciente? No. ¿Lo ven? En líneas generales, saben lo que tienen que hacer y lo que no. Lo que no saben es por qué, ¿Por qué no hay que golpear al paciente? Eso no nos interesa, esa discusión no nos interesa. ¿Por qué no hay que tener relaciones sexuales con el paciente? Los invito a leer una novela de Irvin Yalom intitulada Desde el diván, donde se trabaja este problema de una forma muy interesante. La novela no es buena, literariamente hablando es mala, pero lo importante es el contenido. Lo que expone es la historia de un psicoanalista joven que trabaja para la policía de la IPA -La IPA tiene su propia policía, por si no lo sabían, psicoanalistas que investigan otros psicoanalistas-. La comisión de investigación de la IPA nomina a este psicoanalista joven para investigar un caso en el que un psicoanalista ya experimentado tuvo relaciones sexuales con una paciente. La cuestión es que a él prácticamente le dicen: “A este tipo lo vamos a correr, solamente investiga un poco para saber cómo fue todo y así tener algunas pruebas para correrlo”. ¿Dónde está lo interesante? Cuando él escucha las cosas que tenía para decir el psicoanalista experimentado, empieza a dudar, empieza a pensar que quizás no estuvo tan mal. Es decir, lo que van a encontrar allí es una problemática de orden ético.

Vamos a la segunda parte de la exposición. Les voy a leer una serie de citas donde Lacan expone qué deberíamos hacer nosotros, los analistas, para que nuestra disciplina fuese más científica. Insisto, les voy a mencionar el nombre de cada texto para que las rastreen si les interesa. De Del sujeto por fin cuestionado:

“Sólo prepara una teoría adecuada para mantener al psicoanálisis en el estatuto que preserva su relación con la ciencia”[11]

Una teoría adecuada, ¿A qué se refiere Lacan? A que si la teoría no es adecuada el psicoanálisis no puede mantener el estatuto que sostiene su relación con la ciencia. Porque para él, insisto, lo que da ese estatuto es lo teórico. Y como decía Gerardo [Vargas] el otro día: quizás no solamente lo teórico, sino una relación entre teoría y práctica. Ustedes pueden discutirme, si quieren, que el psicoanálisis tiene una muy buena teoría, pero lo que no me pueden discutir es el hecho de que no hay ninguna relación entre la teoría y la práctica. Desde lo conceptual, al menos para mí, por supuesto que la hay, pero los mismos psicoanalistas dicen que no. Pensemos, ¿Cómo se forma un psicoanalista?

-Tiene que estudiar

Ojalá así sea. Pero, ¿Cómo nos enseñan que se forma un psicoanalista? Yendo a análisis, esa es la respuesta generalizada. Yo les hago una pregunta: ¿Ustedes con quién preferirían ir: con alguien que lleva 35 años estudiando la teoría pero no ha atendido ni a un paciente, o con alguien que lleva 20 años atendiendo pacientes pero nunca ha abierto un libro de psicoanálisis? Si ustedes se sintieran mal o tuvieran problemas, ¿Con quién irían?

-Yo con el de la teoría, porque la teoría sostiene la práctica.

Bueno, justamente, en este caso particular no.

-Con el de los pacientes

¿Por qué?

-Tiene la experiencia clínica

¡Claro! Porque la práctica hace al maestro ¿Ven? Eso es lo realmente importante, y quizás ese sea nuestro problema. En el psicoanálisis actual hay una denigración de la teoría con respecto a la práctica, y eso nos convierte en unos muy buenos clínicos que son terribles teóricamente.

-Muchas veces la práctica no coincide con lo teórico. De hecho eso se ve hasta en la misma carrera de psicología: tú puedes aplicar posturas teóricas de Piaget o de Vigotsky, o cosas que tú dices que en teoría funcionan de tal manera pero en la práctica no es así, depende también el contexto de las personas.

Por supuesto, y nosotros, quizás por los postulados de Freud que les leí la primera vez, suponemos que la teoría debe quedar fuera del dispositivo. Desde mi perspectiva eso es imposible, porque si ustedes le dicen a alguien que diga todo lo que le pase por la mente, es porque suponen que él tiene un inconsciente; y entonces tienen una teoría. Los psicoanalistas tienen una teoría, pero la rechazan, ese es el problema. Nos enseñan –teóricamente, por supuesto- que debemos dejar a la teoría fuera de la práctica clínica.

En este momento lo vuelvo a decir, el problema no es el contenido de la teoría, hay un problema de la relación con la teoría. ¿Cuál es ese problema de relación? Que se rompe el vínculo entre la práctica y la teoría, y suponemos que la práctica es en sí y por sí. Es decir, suponemos que Freud un día estaba curando un paciente y se le ocurrió la idea de la existencia del inconsciente. También esto lo decía Gerardo [Vargas], suponer que el psicoanálisis surge de su práctica o suponer que el psicoanálisis surge de su teoría, son dos posturas opuestas, y según Lacan eso nos genera problemas científicos.

Bien, otra cita, de Función y campo de la palabra [y del lenguaje en psicoanálisis]:

“Si el psicoanálisis puede llegar a ser una ciencia –pues no lo es todavía-, y si no debe degenerar en su técnica –cosa que tal vez ya esté hecha-, debemos recuperar el sentido de su experiencia”[12]

¿Qué es lo que debemos hacer si queremos que el psicoanálisis llegue a ser una ciencia? ¿Qué es lo que dice Lacan?

-Recuperar el sentido de la experiencia.

-Cuál es el objetivo…

Exactamente. Porque no es que debamos recuperar la experiencia como tal. Con la experiencia, insisto, no tenemos ningún problema. Debemos recuperar el sentido de la experiencia… Su sentido. Ahora, ¿Qué es el sentido?

-La dirección

El sentido son varias cosas, es una palabra con múltiples acepciones. La primera es dirección, ¿Qué significa “sentido contrario”? Yo sé que hago preguntas muy tontas a veces, pero igual quiero que me las respondan.

-Que vas en contra del sentido de las calles.

Claro, que la calle va para un lado, y ustedes van para otro. La calle tiene un sentido: para acá, para acá, o para allá. En ese sentido, sentido significa “hacia dónde”. ¿Y así como lo acabo de usar? Por ejemplo, “esta pregunta no tiene sentido”. ¡La razón de ser! Ahí sentido significa la razón de algo. Lo que está diciendo Lacan es que quizás tengamos que trabajar en cómo entender la experiencia: la dirección de la experiencia, y la razón de ser de la experiencia. Lo que está diciendo Lacan es que la experiencia “no tiene sentido”, hay que recuperar el sentido de la experiencia. Hacia dónde vamos, para qué sirve, qué sentido tiene hacerlo o no hacerlo.

Voy a leerles varias de Función y campo de la palabra [y del lenguaje en psicoanálisis]. Ésta dice así:

“Éste es el problema de los fundamentos que deben asegurar a nuestra disciplina su lugar en las ciencias: problema de formalización, en verdad muy mal abordado”[13]

¿Qué es lo que asegura, a nuestra disciplina, su lugar en las ciencias? Los fundamentos. Pero, ¿Cuál es el problema que tenemos nosotros con los fundamentos? No se entendió, va de nuevo. Tenemos un problema con nuestros fundamentos -Él lo está diciendo en esta cita-, pero ¿Cuál es el problema? ¡Esa es la cuestión! Porque podría ser que nuestros fundamentos estén mal, insisto, puede ser que el psicoanálisis esté todo mal. Quizás ese sería un problema, pero no es el problema que está resaltando Lacan. El problema para Lacan es justamente que hemos abordado muy mal la formalización de los fundamentos ¿Qué es una formalización? ¿Saben? ¿Qué es formalizar algo?

– ¿Darle un sentido científico?

No necesariamente. Porque cuando tu novia te dice: “Ya es hora de formalizar”, no te está diciendo: “Es hora de hacer de nuestro amor una disciplina científica”.

-Establecer.

Establecer, legitimar, precisar. Ahora, se puede formalizar en el sentido matemático, se puede formalizar en el sentido científico, y lo que exhibe Lacan es que el problema con nuestros fundamentos es la formalización: que nuestros fundamentos no son serios. Y no es que no sean serios porque Freud utilizó mitos para dar razón de nuestros fundamentos. No son serios porque no hemos abordado el problema de su formalización, no nos hemos preguntado seriamente si tiene sentido seguir trabajando hoy, 100 años después, con el inconsciente.

Tiene que ver con una especie de andamiaje, ¿Se acuerdan en Kuhn del “andamiaje científico”[14]? Se va superponiendo una cosa sobre la otra, y cuando ustedes están ya en el quinto piso no piensan en el primer piso. Entonces el inconsciente, por ejemplo, era un problema para Freud, pero hoy ya no es un problema para los psicoanalistas. Partimos del supuesto de que eso ya está dado, y ponemos el andamio arriba, y otro pone su andamio arriba, así es como funciona. El problema es que tenemos una complicación estructural desde el inicio. Como hemos olvidado el problema de la formalización, dice Lacan, cito textual: no podemos “asegurar a nuestra disciplina su lugar en las ciencias”.

Otra cita de Función y campo de la palabra [y del lenguaje en psicoanálisis]:

“No dará fundamentos científicos a su teoría como a su técnica sino formalizando de manera adecuada estas dimensiones esenciales de su experiencia que son, con la teoría histórica del símbolo: la lógica intersubjetiva y la temporalidad del sujeto”[15]

Aquí Lacan da un pasito más, ¿Qué es lo que debemos formalizar? La lógica intersubjetiva y la temporalidad del sujeto. Esto es muy importante. ¿Cómo entendemos la intersubjetividad en psicoanálisis? Utilizando el trabajo que hicimos del Teeteto, ¿Cuál es la lógica intersubjetiva del psicoanálisis?

-La relación entre varias subjetividades.

Por lo menos dos, la relación entre intersubjetividades. Entonces, lo que dice Lacan es: “Si ustedes quieren que la teoría y la técnica psicoanalítica sean formales, formalicen primero la intersubjetividad”. Es decir, den a entender que lo que se establece entre el sujeto y el objeto es una relación. Eso todavía no está hecho. Es decir, si hoy en día abren libros de sociología modernos por supuesto que sí; pero en el ámbito vulgar, cultural, normal, de su tía, no. Su tía supone que los objetos son independientes de ella, su tía se enoja con su marido, le echa la culpa a él, nunca supone que la culpa es de los dos. Cuando ustedes se pelean con su pareja, ¿Quién tiene la culpa?

-El hombre

Si, esa es la realidad. Bueno, el hombre o la mujer, no importa. Lo que importa es que es uno de los dos. Justamente, ese es el motivo de la pelea: ¿Quién tiene la culpa? ¡La responsabilidad subjetiva! ¡Esa es justo la pelea! Que el otro tuvo la culpa y no yo. Eso no tiene nada que ver con la lógica que estamos trabajando ¿Alcanzan a ver?

Y la segunda, la vamos a trabajar ahora. Sería: ¿Cuál es la temporalidad con la que trabaja el psicoanálisis?, ¿Lo han pensado alguna vez?

-El pasado

Esa es la respuesta generalizada: con el pasado. El pasado no es una temporalidad, pero la gente tiende a pensar que trabajamos con el pasado, ¿Ustedes coinciden con eso?

-No.

¿Por qué no?

-Porque es atemporal.

En el principio de nuestra disciplina podría llegar a creerse que trabajábamos con el pasado. Es decir, si trazan una línea de tiempo, y suponen que aquí está el presente, aquí está el futuro, y aquí está el pasado, el psicoanálisis está más de este lado. En general se tiende a pensar eso, pero esa no es la temporalidad con la que trabaja el psicoanálisis. Porque como dijeron acá adelante, el inconsciente es atemporal, esa es una de sus reglas, eso es formalizar. Freud inventa un concepto, el inconsciente, y dice el inconsciente tiene reglas. ¿Han leído El Señor de los Anillos? Mejor hubiera preguntado ¿Han visto El Señor de los Anillos? No, porque la película igual no sirve para lo que yo tengo que decir, entonces volvamos al libro. El Señor de los Anillos es la gran formalización de un mundo: es un mundo en el cual hay un idioma, en el cual hay diferentes lugares. Hay gente que se dedica a estudiar Elfo, por ejemplo, hay estudiosos del Señor de los Anillos. El libro es una cosa así, el primero nada más. Entonces, es la formalización de un mundo, que no existe, pero es muy formal; es decir, si ustedes leen el libro pueden discutir sobre cuántas probabilidades hay de que los Hobbits le ganen a los Elfos. Aunque ustedes se rían, eso es formalizar.

Freud inventa un concepto -porque lo inventó-, y dice: “El inconsciente tiene reglas”. El inconsciente no es cualquier cosa, tiene reglas, y una de las reglas es que no tiene tiempo, es atemporal, entonces no hay ni presente, ni pasado, ni futuro. Estrictamente hablando, si ustedes trabajan con el inconsciente no pueden trabajar con el pasado, ese concepto no tiene nada que ver con este otro concepto.

Después hubo varias frases: una diacronía, una discontinuidad. A lo que voy es, fíjense cómo la cuestión del tiempo del sujeto es un problema científico. Para Lacan es una cuestión importante, y a nosotros no nos puede bastar con responder: el pasado. Que los humanistas se burlen de nosotros diciendo que trabajamos con el pasado, está bien. Lo importante sería que cuando ellos argumenten eso, ustedes respondan: “Bueno, estrictamente hablando, no”. Porque estrictamente hablando, para nosotros ¿Es relevante que el paciente tenga 46 años?

-No

¿Por qué no? Porque con lo que ustedes trabajan es con el inconsciente, no con los años de vida que tenga ese cuerpo biológico. Y después viene la mujer y se queja: “Doctor, mi marido se comporta como un chico de 4 años”. ¿Ustedes pueden pensar eso?, ¿Pueden pensar que el marido de 50 se comporta como un chico de 4? ¡Y sí! Porque el inconsciente es atemporal. Eso nos mete en otros problemas, pero este problema queda resuelto. Entonces la temporalidad del sujeto no puede ser aquella temporalidad, puesto que no permite las nociones de pasado, presente y futuro.

Yo siempre le afirmo a la gente que va al seminario, ustedes no tienen ningún problema en pensar que el psicoanálisis puede cambiar el futuro de una persona, ¿O no? ¿Uno puede cambia su futuro yendo a análisis? Claro. Pero les cuesta mucho más pensar que yendo a análisis uno puede cambiar su pasado, eso ya no es tan fácil de aceptar. Porque como trabajan con una cierta temporalidad, suponen que ayer es antes que mañana, y por ende suponen que el pasado ya pasó, ¿O no? Pero si ya han atendido un paciente, un paciente en su vida, se habrán dado cuenta que el pasado no pasó. Y el psicoanálisis ayuda a cambiar el pasado.

Otra cita de Lacan, de Subversión del sujeto [y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano]:

“Una carencia de la teoría sumada a un número de abusos en su transmisión, que, por no carecer de peligro para la praxis misma, resultan tanto la una como los otros en una ausencia total de estatuto científico”[16]

Es decir, hay una ausencia de estatuto científico porque hay una carencia en la teoría, sumada a un número de abusos en la transmisión, que a su vez generan un peligro para la praxis. Por todo eso, el psicoanálisis no tiene estatuto científico. Es una acusación muy grave, el hecho de que carezcamos de una teoría, es muy serio. Para decirlo en términos cotidianos: no tenemos teoría, y encima la transmitimos mal, afirma Lacan.

Las últimas dos de La ciencia y la verdad:

“Se necesita una cierta reducción, a veces de realización larga, pero siempre decisiva en el nacimiento de una ciencia; reducción que constituye propiamente su objeto”[17]

Entonces, necesitamos constituir nuestro objeto. Para empezar, ya tenemos un problema ¿Cuál es el objeto del psicoanálisis?

-El inconsciente

El inconsciente… ¿Seguros?, ¿Cuál es el objeto de la disciplina psicoanalítica?

-Sujeto del inconsciente.

Bueno, ¿Ven que es un problema? Dice lacan, primero, empecemos por ahí. Pero es lógico que sea de realización larga, reducir cuál va a ser nuestro objeto toma tiempo, pero es decisivo para una ciencia. Nos decía Gerardo [Vargas] el otro día, los psicoanalistas que llegaron a Estados Unidos terminaron por concluir que el objeto del psicoanálisis es “La conducta del sujeto”. Entonces, ¿No era el inconsciente o el sujeto del inconsciente? Freud dice que el inconsciente, Lacan dice que el sujeto del inconsciente, los americanos dicen que la conducta del sujeto.

Una más y con ésta terminamos:

“Este punto de vista que no deja nebulosidades sobre mi obediencia científica”[18]

¿Qué es nebuloso? Que se ve más o menos, que se ve medio mal. Este punto de vista, el que él sostiene, “no deja nebulosidades sobre mi obediencia científica”. Es una cita muy relevante en el sentido conceptual, y se las quise leer justamente para aclarar un poco ciertas cuestiones. A partir de lo que dice queda clarísimo que Lacan tiene una obediencia científica. Que, por cierto, no se ve en todos los psicoanalistas.

Podríamos plantear este camino al revés y buscar todas las citas donde Lacan diga: “El psicoanálisis no es una ciencia, no tenemos que preocuparnos por eso”, porque es un autor sumamente complejo, y sumamente contradictorio. Pero en esta cita, creo que lo que se está tratando de decir es que él posee una obediencia científica. Él quiere ser científico. De hecho, hay otra cita, que no les traje hoy porque ya son demasiadas y no iba a dar tiempo, en donde Lacan dice: “Somos hombres de ciencia”[19]. Sería importante pensar por qué los psicoanalistas lacanianos -la mayoría, no todos- no se consideran a sí mismos hombres de ciencia, si el autor al que siguen acepta que con su punto de vista no queda ninguna nebulosidad sobre su obediencia científica. Si él apunta hacia allá, ¿Por qué nosotros no? Esa es la pregunta central, porque ese es el problema implicado en la transmisión. El problema de la transmisión es que alguien dice una cosa y ustedes entienden otra. Lacan dice: “Mi obediencia es científica”, y todos los demás dicen: “No hay que ser científicos”.

De hecho, la crítica que él hace a los psicoanalistas es no haber “entendido bien” a Freud, no es no haberlo leído para nada. Hoy en día ni se lee, ni siquiera lo leen mal, simplemente no lo leen. Pero en esa época lo leían, sí lo leían, pero mal -dice Lacan-, porque lo leían con una interpretación que él creía no era la correcta. Y con él y termina, irónicamente, sucediendo lo mismo. Él dice claramente: “Yo soy un científico, somos hombres de ciencia”, y todos los que vienen atrás de él ¿Qué dicen? Que no.

Con eso terminamos, nos vemos la siguiente.

[1]Transcripción de la tercera sesión del Seminario “¿Es el psicoanálisis una ciencia? Freud y Lacan contra los psicoanalistas”, llevado a cabo en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la UNAM durante el mes de Junio de 2014.

[2]Los comentarios y preguntas del público serán transcriptos tras un guion [N. del E.].

[3] Jacques Lacan, “Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis” en Escritos I, México, Siglo XXI, 2009.

[4] Ibíd., pág. 234.

[5] Jacques Lacan, “Variantes de la cura-tipo” en Escritos I, pág. 316, México, Siglo XXI, 2009.

[6] Ibídem.

[7] Jacques Lacan, “Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano” en Escritos II, pág. 757, México, Siglo XXI, 2009.

[8] Jacques Lacan, “Posición del inconsciente” en Escritos II, pág. 796, México, Siglo XXI, 2009.

[9]Thomas S. Kuhn, “La estructura de las revoluciones científicas”, págs. 117-128, México, Fondo de Cultura Económica, 2006.

[10] Aquí se hace referencia a la cita: “Se trata de un rigor en cierto modo ético, fuera del cual toda cura, incluso atiborrada de conocimientos psicoanalíticos, no sería sino una psicoterapia. Este rigor exigiría una formalización, teórica según la entendemos, que apenas ha encontrado hasta el día de hoy más satisfacción que la de ser confundida con un formalismo práctico: o sea, de lo que se hace o bien no se hace”. Jacques Lacan, “Variantes de la cura-tipo” en Escritos I, pág. 312, México, Siglo XXI, 2009.

[11] Jacques Lacan, “Del sujeto por fin cuestionado” en Escritos I, pág. 225, México, Siglo XXI, 2009.

[12] Ibíd., pág. 258.

[13] Ibíd., pág. 274.

[14]Thomas S. Kuhn, “La estructura de las revoluciones científicas”, págs. 105-116, México, Fondo de Cultura Económica, 2006.

[15] Ibíd., pág. 278.

[16] Jacques Lacan, “Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano” en Escritos II, pág. 756, México, Siglo XXI, 2009.

[17] Jacques Lacan, “La ciencia y la verdad” en Escritos II, pág. 813, México, Siglo XXI, 2009.

[18] Ibíd., pág. 827.

[19] Aquí se hace referencia a la cita: “Porque al fin y al cabo somos hombres de ciencia y la magia no es una práctica defendible”. Jacques Lacan, “Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis” en Escritos I, pág. 294, México, Siglo XXI, 2009.

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